Día de Cacería Por Ricardo

 

Este fin de semana he estado capturando jilgueros. Hace alguno dias marqué el lugar  y lo limpié. Ha empezado la temporada. Tenemos permiso para ir los fines de semana desde el dia del Pilar hasta el 19 de noviembre. Con un poco de suerte podré disfrutar de mi afición durante dos fines de semana este año. Vivo en Madrid, y tengo que desplazarme 300 Km. Durante todo el año disfruto preparando. Tengo mis reclamos, que igualmente los utilizo para los concursos de canto y mi casa parece un laboratorio....,  cañamón, perilla, negrillo, avena, vitaminas, complementos alimenticios, jibia, pienso compuesto, preparados personales, ¡ me dejaba el alpiste...!, que por cierto me da alergia (asma). He preparado un jilguerito para varilla (es el cibel), lo tengo de joven, e incluso colocado en el palo me come el cañamón en la mano. Pertenezco a una sociedad Pajaril, dispongo de una licencia provincial, donde dice que puedo desplazar mis pájaros por todo el territorio nacional. Supongo que si algún día me para la policía o la  guardia civil  no me digan (multen) nada. En el permiso de captura dice que los puedo desplazar, y como hoy en día no hay una España sino diecisiete..... En cada Comunidad Autónoma las leyes, los permisos los cupos, etc. son distintos.

 

Bueno, como iba diciendo me levanté pronto, cuando todavía no había amanecido. Ya en el lugar llamado “retil” y entre dos luces coloqué la red. (Este tipo de redes que nosotros usamos es diferente a los que he visto en otros lugares. Son triangulares, en vez de cuadradas. Las que nos gustan a nosotros son de liza y hechas a mano. Si las vas a comprar cuestan una pasta. Son mejores porque los “pinchos” no se enredan , son mucho mas pesadas que las de nylon pero eso a nosotros nos da lo mismo porque son pequeñas, de unos 3,5 metros ¡ y sobra!. Las que veo por aquí la mas pequeña tiene de 6 a 8 metros.  El gran problema que tienen estas redes es que si se mojan se pudren. Antes de esconderme como a unos 12 metros en una pequeña caseta de piedras coloqué los reclamos. El mixto adelante, que reclame y se le oiga a lo lejos. El jilguero que más me gusta cerquita del “retil” (2 o 3 metros). Y los demás alrededor. En total cinco. Coloqué el cimbel, le eche agua y comida, lo levanté un par de veces y conforme  amanecía yo fui guardando bolsas, azada, y demás utensilios que llevamos. Mi sobrino me acompañó y le deje que disfrutara. Tiene 15 años y una gran afición, Cuando amaneció, los pájaros  empezaron a  pasar (dirección norte/sur). Una banda de verderones (irian unos doce), varias de pardillos... y al rato una pequeña banda de cuatro jilgueros. Levantamos el cimbel y  tres “bajaron” bien a las ramas pero el cuarto dio dos vueltas de unos 25 metros de diámetro y siguió hacia delante. Bajaron dos de las ramas a los pinchos en poco tiempo pero el tercero no parecía que tuviera apetito, se limitaba a limpiarse las plumas. Creo  que pasó algún pajaro puesto que los reclamos empezaron a cantar ...pero como estábamos inclinados hacia delante mirando por unos pequeños huecos ni los vimos.( En total son tres huecos, uno para mirar otro para el cordel del cimbel y el tercero para la tiradera o cuerda que cierra la red). El corazón late mas rápido. Mi sobrino me dijo que si tiraba y le contesté que contara hasta 20, siempre me gusta hacerlo. Tiro y cogimos los dos. El tercero empezó a dar vueltas y los reclamos lo retenían. Uno de los dos era una hembra. La soltamos y los dos pajaros se marcharon a toda pastilla. El que cogimos lo guardamos en el cajón. Era un pájaro joven de 3 o 4 meses todavía tenia pintas blancas en la careta roja.

 

Vimos un gran bando de torcaces, y luego otro.....  Escuchamos el tiz, de las malvices y charlas..., y los reclamos empezaron a cantar ( Los reclamos son jóvenes y tienen poca experiencia y aparte en otoño no tienen el celo de primavera y están recién pelados.). Era una banda de unos 16 o 18 jilgueros pero no hicieron ni caso siguiendo su rumbo, iban un poco altos.

 

De atras vinieron tres juntos...., se posaron en las ramas pero le comenté a mi sobrino que no teníamos oportunidad. Eran pájaros del terreno (supongo), y estos son muy listos. Uno se quiso posar y a unos 10 cm se quedó revoloteando....y se marcho. Los otros dos se fueron detrás .¡Adiós!.

 

Siguieron cantando y se escuchaba que venia alguno. Giramos la cabeza y lo vimos. Estaría a 100 metros de altura y empezó a bajar al ver al cimbel dando vueltas, una maravilla. Los reclamos cantaron mas. Suele ocurrir que cuando viene uno o dos canten mucho y cuando vienen más se asusten y ni se dan cuenta. También hay que decir que cuando pasa uno solo va llamando y cuando van varios en banda van callados. Se poso y mi sobrino no aguanto y tiro. ¡Otro machito!. Se enfadó mi sobrino al ver pasar una banda de 8 jilgueros  a la vez que estábamos recogiendo la red para una nueva captura.

 

Nos volvimos a sentar y volvimos a ver bandas de pájaros de varias especies. Unas en las que todos los individuos iban juntos, (pardillos, verderones, torcaz..), y otras en los que los individuos iban separados (polluelas, lavanderas, grullas, malvices...) algun lugano, que le hacíamos dar vueltas silbándole con la boca. Este año me han dicho que se están viendo. Por cierto en mi zona los llamamos “lueres”. Estos se suelen ver mas por la vega que por el monte. El pájaro en otoño pasa por el monte. El lugano no se puede capturar desde hace bastantes años, esta en extinción. Sólo intentamos capturar jilgueros. Aquí en Madrid van tanto a la captura del jilguero como del pardillo.

 

Me senté detrás de mi sobrino, dominado los montes. Vi a unos 100 metros una banda de pájaros y por la forma de volar parecían jilgueros. “iza, iza” (levantar el cimbel) le grité a mi sobrino. Menudo ímpetu, tiró con la tirilla del cimbel y le metió un susto al pajarito que soltó la varilla, le dio un movimiento suave y el pajarito se volvió a encaramar a la varilla. Lo levantó un par de veces y la banda que venia por nuestra derecha (unos 20 metros) giro 180 grados y bajando se colocaron en las ramas. Seis en la rama de la izquierda y dos en la rama de la derecha. Yo le seguia dando instrucciones a mi sobrino. Levanta el cimbel medio palmo, tensa la cuerda de tirar.... El seguía inclinado hacia delante, estaba en tensión. Los movimientos que hacia con las manos eran a cámara lenta. En menos de diez segundos los ocho pajaritos estaban comiendo en los pinchos. ¡Menudo tirón!, ¡como corría!. Eran dos machitos jóvenes, dos viejos y cuatro hembras. Soltó las cuatro hembras y los dos viejos. Los fue soltando uno a uno. No veas que contento, era la tirada mas grande que había hecho. Guardamos los dos pajaritos en el jaulón y le comente que si almorzábamos.

 

 Habíamos comprado pan, cogimos el jamón , el queso, el chorizo,  las nueces  y nos pusimos morados. Un par de veces tuvimos que soltar el almuerzo, pero no hubo suerte. Pasaron un par de bandas y no hubo forma..... Vino un jilguero, estuvo “almorzando” a la vez que nosotros. No le tiramos, le observamos y cuando se hartó de comer se marchó.

 

Ya eran mas de las 10.30 horas, y el sol empezaba a calentar vimos unas bandas de varias clases de pájaros y después de un rato sin ver nada cogimos los dos últimos. Un macho y una hembra. ¿Recogemos?, le pregunte a mi sobrino. ¡Vamonos!. Me quede desclavando la red, quitando el cimbel y mientras mi sobrino fue a por los reclamos. Recogimos todo y nos marchamos al coche. Estuvimos unas cuatro horas. Fue una mañana buena, vimos cantidad de pájaros,  cogimos unos pocos que nos hacian falta, tomamos el sol y el aire, oimos cantar a nuestros pájaros y almorzamos....  . Nos montamos en el coche y marchando a casa seguimos comentando las aventuras y desventuras de otros años. Paramos un rato a tomar un refresco en un bar. Llegamos a casa, recogimos los aperos, les echamos de comer y beber a los pájaros  y  ¡A la ducha!..

 

Dentro de dos o tres fines de semana si el tiempo u otra cosa no lo impide volveremos,  y ya hasta el año que viene....  

RICARDO BENITO

Nº 50  DE LA ASOCIACIÓN DE SILVESTRISTAS DE LA RIOJA “CARDELIUS”.